Modernidad y accesibilidad en el baño

Una de las reformas más habituales y solicitadas en los hogares de Pontevedra durante los últimos años es, sin lugar a dudas, la sustitución de la tradicional bañera por un práctico y moderno plato de ducha. Esta tendencia, visible tanto en pisos del centro de la ciudad como en viviendas de los alrededores, responde a una combinación de factores funcionales, estéticos y, cada vez más, de accesibilidad universal.

Las motivaciones detrás de este cambio son variadas. En primer lugar, la mejora en la seguridad es un argumento de peso; eliminar la barrera física que supone entrar y salir de una bañera reduce significativamente el riesgo de resbalones y caídas, un aspecto crucial para familias con niños pequeños, personas mayores o con movilidad reducida. Además, la optimización del espacio es notable: un plato de ducha ocupa menos volumen visual y físico, haciendo que los cuartos de baño, a menudo de dimensiones ajustadas en los pisos urbanos, parezcan más amplios y despejados. La facilidad de limpieza y el aspecto más contemporáneo que aportan al baño son otros de los beneficios apreciados por los pontevedreses.

El mercado actual en Pontevedra ofrece una extensa variedad de platos de ducha para adaptarse a cada necesidad y estilo. Los fabricados en resina con cargas minerales se han erigido como los grandes protagonistas. Estos son muy valorados por su gran resistencia, su agradable textura (a menudo imitando pizarra o piedra), sus propiedades antideslizantes certificadas –un factor clave– y la enorme versatilidad en cuanto a medidas personalizadas, formatos extraplanos (a ras de suelo) y una amplia paleta de colores más allá del blanco tradicional. Aunque siguen existiendo opciones en material acrílico (más ligeros y económicos) o cerámico (muy duraderos), la preferencia por la resina es clara.

El proceso de instalación de un plato de ducha, aunque pueda parecer sencillo, requiere una ejecución profesional para garantizar su correcta funcionalidad y durabilidad. Implica la retirada de la bañera existente, la preparación y nivelación adecuada de la base, la correcta conexión del desagüe –fundamental para evitar atascos y malos olores– y una impermeabilización meticulosa de toda la zona para prevenir futuras filtraciones. Posteriormente, se instala el plato y, habitualmente, se completa con la colocación de una mampara y la adaptación de la grifería.

Dada la importancia de una instalación estanca y bien nivelada, es altamente recomendable confiar este trabajo a profesionales cualificados en la zona de Pontevedra, ya sean fontaneros, albañiles o empresas especializadas en reformas de baño. Su experiencia asegura un acabado de calidad y la tranquilidad de un trabajo bien hecho, adaptado a las particularidades de cada vivienda. En definitiva, colocar platos de ducha en Pontevedra se consolida como una de las reformas inteligentes que mejora el confort, la seguridad y el valor estético de los hogares.